Programa de Paisajes

Patrimonio natural y biodiversidad

Preservar la biodiversidad de nuestro planeta es fundamental para el bienestar de la humanidad. Gracias al apoyo de la Convención del Patrimonio Mundial, los sitios naturales más importantes del mundo gozan de reconocimiento internacional y de asistencia técnica y económica para combatir amenazas como la tala indiscriminada para hacer cultivos, la introducción de especies exóticas y la caza furtiva.

Desde los largos veranos de la infancia en Villa Ocampo, los árboles y las plantas fueron una presencia constante en la vida de Victoria Ocampo. Algunos de sus textos más intensos y personales fueron los dedicados a los árboles. Fue una temprana defensora del paisaje como “arquitectura viviente” única e irrepetible, en la que se forja la sensibilidad y la percepción de quienes lo habitan. En los primeros números de Sur, a principios de la década de 1930, incluía fotografías de paisajes de diversas regiones de la Argentina, algunos de los cuales, como los glaciares patagónicos, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por UNESCO décadas más tarde.

Además, Victoria introdujo en el país el estilo contemporáneo en los parques de sus casas de Mar del Plata y Palermo Chico, bregó por tener más verde público, fue una defensora del árbol, escribió varios textos sobre el tema, visitó los principales jardines del mundo y en su biblioteca podemos encontrar numerosos libros que se refieren a los jardines y la botánica.

El concepto de paisaje cultural fue reconocido en 1992 a nivel internacional en el marco de la Convención de UNESCO de Patrimonio Mundial de 1972. Un paisaje cultural es aquel modelado por la naturaleza y la acción humana. Estos paisajes están construidos a partir de la vida de las personas, de sus percepciones y son a menudo fundamentales para el sentimiento identitario y el bienestar de la gente.

El Programa de paisajes culturales tiene como objetivo principal difundir los conocimientos en general relacionados con el paisaje, sus valores naturales y culturales, su importancia en la sociedad y la necesidad de su cuidado y conservación, de acuerdo con las directivas y conceptos elaborados por la UNESCO.